martes, 19 de junio de 2012

Libertad para irse... y para quedarse

Desde Otro Concurso es Posible llevamos una larga temporada invitando a la Consejería de Educación a explorar el enorme margen que tiene para flexibilizar la gestión del profesorado andaluz.

En esa línea, apostamos por que el personal definitivo, sin perder su plaza definitiva, pueda optar a una plaza provisional, en colocación de efectivos provisionales para el curso siguiente, mientras obtiene un destino deseable que no llega en concurso de traslados y siempre que no haya renunciado al que se le hubiera adjudicado, tal como en las Comunidades de Castilla La Mancha y Castilla-León. A esto es a lo que se conoce como "concursillo".

Con el mismo propósito, consideraríamos un inmenso avance que, igual que en estas mismas Comunidades, los funcionarios andaluces del Cuerpo de Maestros, tanto en situación de provisionalidad como en prácticas, no tuvieran la obligación de ordenar todas las provincias de la Comunidad para su posible adjudicación de oficio (destino forzoso). Diez años lleva Castilla La Mancha permitiendo a maestros la libre elección de provincia(s) para destino forzoso.

Pues bien, a estas medidas que apuestan por la "libertad de irse" (o de no ir) vienen en la Comunidad Valenciana a añadir otro aspecto complementario que equilibra el sistema: el de "la libertad de quedarse".

Este que sigue es el primer párrafo de la noticia.

La Conselleria de Educación está preparando una orden para clasificar los puestos de trabajo docentes de difícil provisión en los centros públicos de la Comunitat Valenciana y premiar, con puntos extraordinarios, a los profesores que permanezcan en estos destinos de forma estable.

Y es que, efectivamente, incentivar la permanencia en el destino definitivo en puestos de difícil ocupación --que no desempeño, que también (ya lo tenemos)-- sería el complemento perfecto a la política de flexibilización de la gestión del profesorado. Son principios tan evidentes y que afectan a tanta gente --más del 92% del profesorado andaluz-- que desconcierta cuando no alarma tanta... ¿inacción?, ¿indiferencia? Contradicción, en todo caso, porque tanto en la legislación andaluza como en los compromisos políticos del gobierno socialista figura como prioridad del sistema educativo andaluz la atención a las condiciones en las que el profesorado ejerce sus funciones y la dignificación de nuestro gremio. Pues ya me diréis.

Aún más, por encima del interés de un colectivo profesional está el de todo el alumnado andaluz. Es a ese interés nuclear al que nos hemos de plegar todos porque él es principio y fin de nuestro ejercicio. Pues es evidente que si los trabajadores del sistema educativo andaluz estamos a gusto en nuestro destino ello repercutirá en nuestro rendimiento y en la calidad de la enseñanza que impartimos. Dar mejores condiciones para el desempeño profesional a más del 90% del profesorado andaluz, darles estabilidad donde quieren y pueden y no forzarles a estar donde no quieran es otra forma de desbrozar la vía hacia la calidad de la Educación que recibe nuestro alumnado. Hágase.

¿Es que no son capaces de verlo? ¿No les valen los lustros de experiencia de otras Comunidades Autónomas? ¿Y qué están haciendo los sindicatos por ello? ¿Alguien ha oído algo, más allá de las evanescentes palabras de tan solo algún sindicato y muy esporádicamente?


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