domingo, 26 de mayo de 2013

¿¿Mejoras a interinos, mejoras en CGT??

Una vez más, la suerte está echada para muchas/os de nosotros y no todos hemos obtenido un resultado satisfactorio en esta convocatoria de Concurso de Traslados.

Sin embargo, tanto si has tenido la suerte de obtener un destino que te permite ir y venir como si sufrirás la suerte del monigote que acompaña a esta entrada, tanto si ya tienes plaza como si sigues de provisional, todos continuamos presos de este deshumanizado sistema de gestión de los Recursos Humanos de personal docente y seguiremos padeciéndolo durante buena parte de nuestra vida profesional.

Es por ello que desde este blog volvemos a reclamar una política de flexibilización y humanización de la gestión de los Recursos Humanos...
(1) Que responda a la OBLIGACIÓN de la Administración Educativa de observar nuestro derecho, como andaluces, a una Buena Administración así como las garantías para su efectividad y protección, recogidos todos en el Estatuto de Autonomía para Andalucía.
(2) Que copie las buenas prácticas de otras Comunidades Autónomas, como las de Castilla La Mancha: el CONCURSILLO para los funcionarios definitivos que vuelven a concursar con escasa suerte y la LIBRE ELECCIÓN DE PROVINCIA(S) para destino forzoso de los funcionarios provisionales que aún no han obtenido su primer destino definitivo.
(3) Que garantice al máximo nuestro DERECHO a la conciliación de la vida laboral y familiar por sernos reconocido triplemente: (A) a todos los andaluces y andaluzas, en el art. 168 del Estatuto de Autonomía de Andalucía; (B) como funcionarios del Estado, en el art. 14 del Estatuto Básico del Empleado Público; y (C) como personal docente de la Administración andaluza, en la escrupulosa observación del  apartado 7 del art. 23 de la Ley de Educación de Andalucía (LEA)Porque nuestro DERECHO es OBLIGACIÓN para una Administración educativa que lejos de favorecer nuestra conciliación laboral y familiar, machaca ese derecho nuestro de manera tan fría, inmisericorde, impune y GRATUITA.
(4) Y que dé cumplimiento al COMPROMISO político del gobierno socialista y del Parlamento Andaluz por la "atención prioritaria a las mejoras de las condiciones en las que el profesorado realiza su trabajo" (medida 27) expresado en el Paquete de Medidas para la Convergencia de la Educación en Andalucía, aprobado en febrero de 2010.
No hablamos de cualquier cosa, está en cuestión el derecho a la conciliación de la vida laboral y familiar de funcionarias y funcionarios de carrera, docentes que --sin desmerecer el dignísimo trabajo de nuestros compañeros funcionarios interinos/as--, en razón de nuestro vínculo permanente con la Administración Educativa, somos los únicos en disposición de dar fijeza a las plazas que ocupamos y, subsecuentemente, los únicos que podemos dar continuidad a la progresiva mejora del desempeño profesional en nuestro puesto, comprometidos con ese equipo y su proyecto educativo, en beneficio directo del alumnado de ese centro.

Hay que aclararle al único sindicato representativo* que muy demagógicamente se opone, a día de hoy, al concursillo (Ustea) que favorecer la estabilidad de las plantillas de los centros mejorando además nuestras condiciones de trabajo es un legítimo principio de política educativa que tiene por objeto el interés general. Por consiguiente, perseguir este objetivo favoreciendo prioritariamente la optatividad de los funcionarios de carrera no puede ser entendido como un privilegio de estos sobre quienes circunstancialmente ostentan la condición de interinos, futuros funcionarios y funcionarias de carrera, no lo olvidemos y, por tanto, futuros beneficiarios también de estas mismas medidas que propugnamos.

Podemos ser optimistas y no sin motivos. Para la inminente colocación de efectivos provisionales de 2013-2014, los interinos (los que afortunadamente resisten a los recortes) han obtenido mejoras (pdf) que formaban parte de las más ancianas reclamas del colectivo.

Estas medidas para la conciliación de la vida laboral y familiar no solo representan el obligado esfuerzo de la CEJA por una buena Administración y el merecido tributo al trabajo del profesorado interino y su precariedad laboral. Desde Otro Concurso Es Posible queremos interpretar estas concesiones al colectivo interino como el necesario paso previo que la Administración Educativa había de abordar para con el colectivo docente más precario antes de acceder, de una vez por todas, a nuestras reivindicaciones de racionalización, flexibilización y humanización de la gestión de Recursos HU-MA-NOS de los docentes funcionarios de carrera, no ya por una elemental cuestión de humanidad sino por riguroso imperativo legal.

Supondría un enorme agravio comparativo que permitiendo la CEJA al exiguo porcentaje de funcionarios interinos intercambiar con otros compañeros/as las plazas que les han sido asignadas en colocación de efectivos, la propia CEJA no se dignara, al mismo tiempo, a tomar medidas conciliadoras para bastante más del 90% del profesorado andaluz que opta --o puede optar-- a puestos definitivos. Es el momento de modificar el restringido, opaco y discrecional sistema de comisiones de servicio para hacerlo menos subjetivo y de dar cabida, asimismo, a un sistema general, transparente y objetivo como el del CONCURSILLO para los funcionarios de carrera definitivos que no obtienen una deseada mejora de su puesto definitivo en concurso de traslados.

Tampoco la CEJA puede seguir siendo refractaria a la concesión de la LIBRE ELECCIÓN DE PROVINCIA(S) para los funcionarios de carrera provisionales a quienes actualmente se les obliga a pedir todas las provincias de Andalucía para destino forzoso en concurso de traslados. Ni esta medida ni la anterior son ni ocurrencias ni aventuras, sino modelo y referente de buena administración para la CEJA, prácticas de gestión del personal docente de Comunidades como Extremadura, Castilla y León ...o Castilla La Mancha donde la libre elección de provincia(s) para maestros fue implantada en 2002, hace la friolera de 11 años, bajo un gobierno socialista y es ahora mantenida por el actual gobierno popular.

Y es que la Función Pública, ese notable invento napoleónico, no entiende de ideologías sino, antes al contrario, de Independencia; independencia en la continuidad de la buena gestión de la res publica al servicio del interés general y a salvo de los bandazos del gobernante de turno. Es paradójico que el invento fuera de un déspota --con suficiente visión de estado, eso sí-- y que a caballo entre los siglos XX y XXI un puñado de... ¿demócratas? se las haya arreglado para someter esa independencia y así poder usar también la Educación como campo de batalla para sus reyertas políticas, en perjuicio de nuestros hijos y alumnos y del futuro de este país. Menos "política de frentes" y mejor Administración, ya de paso.

Este mismo lunes 27 de mayo de 2013 está convocada una Mesa Sectorial que cerrará el texto de la Orden de colocación de efectivos provisionales para 2013-2014. Mucho hay que temerse que más del 90% del profesorado andaluz, funcionario de carrera, siga siendo invisible para la Administración y no conmueva ni a los sindicatos más representativos* a más que a algún evanescente escrito sobre la posibilidad de sentarse un día de estos para hablar de quedar un día de esos y tratar de ponerse de acuerdo un día de aquellos sobre alguna forma de empezar a abordar, no se sabe cuándo, lo de los concursos de traslados. Y mientras, a los de a pie de obra, nos siguen rompiendo familias y economías por años y años.


(*) No puede hablarse, en puridad, de sindicatos representativos cuando lo único representativo es el mayoritario desprecio que suscitan en elecciones sindicales.


Otro Concurso Es Posible (...y al igual que los compas interinos, no somos de piedra)

martes, 21 de mayo de 2013

El Infame Silencio de los Sindicatos (II)

SIEP, sindicato minoritario en el ámbito de la Educación no universitaria de Andalucía ha ganado una sentencia, en primera instancia, que anula el baremo de la convocatoria autonómica andaluza del concurso de traslados aún caliente ─el de 2012/2013─ por no computar el tiempo ejercido como funcionario interino y la Consejería (CEJA) lo ha recurrido.
Es paradójico que la Junta de Andalucía no se allane cuando en 2011 ella misma baremó el tiempo de interino en los concursos de traslados del ámbito de la Administración General de nuestra Comunidad y defendió dicha baremación, ante los tribunales, a causa de las demandas que le interpusieran CSI-F y SAFJA.
La única explicación a esa aparente contradicción sería que la Junta de Andalucía, tras las sorprendentes sentencias del TSJA, querría conocer, necesitaría saber, a día de hoy y sobre este particular, el criterio del alto tribunal andaluz. Esperemos que, ahora sí, el TSJA reconozca en el ámbito de la Educación pública andaluza lo que antes negó a los funcionarios de nuestra Administración General. No soy optimista. O sí, siempre que el TSJA lea y entienda lo que aparece aquí: el mismísimo TJUE ─al que necesariamente todo tribunal nacional ha de plegarse─ declarando situaciones comparables la de los funcionarios docentes interinos y de carrera de Castilla y León, esto es, nacionales; justo lo opuesto de lo que sentenciara el TSJA de los funcionarios de la Administración General de la Junta de Andalucía. 
PIDE, el sindicato del profesorado de Extremadura, por otra parte, tiene en la Audiencia Nacional (Madrid) un contencioso que, igualmente, apunta al baremo del concurso de traslados pero, en este caso, contra la Orden ministerial ECD/2107/2012 de 27 de septiembre, por la que se orquestaban los concursos de traslados convocados en todo el territorio nacional, orden que trae causa del Real Decreto 1364/2010 de 29 de octubre, la madre del cordero.

El asedio judicial al Real Decreto es aún mayor ─me consta alguna iniciativa particular─ pero resulta enormemente elocuente que, en el ámbito sindical, sean solo dos organizaciones minoritarias o alternativas (en todo caso, honestas) las que se han atrevido a empeñar sus propias siglas en la lucha contra una injusticia que se mantiene desde 2001.

Ahora, más que nunca, me reafirmo en lo que reeditara en la entrada anterior de este blog cuando os comentaba lo que ahora vuelvo a adaptar a las circunstancias:

Esto, personalmente, lejos de reconciliarme con (...) los sindicatos mayoritarios --que no dejan todos de ser o de manifestarse como una "expresión bastarda de determinados lobbies políticos"--, me reconcilia (1) con la Justicia (desde luego que sí) y (2) muy principalmente con el sindicalismo de verdad, con el verdaderamente independiente; con el que practican SIEP y PIDE, sindicatos que han tenido la templanza suficiente como para distinguir que hacer JUSTICIA significa dar a cada uno lo suyo, teniendo la decencia de actuar como sindicato donde los demás sindicatos han actuado como pusilánimes abogados particulares del afiliado que lo ha solicitado (¿haciéndole pagar además un sobrecoste al de la cuota de afiliación?). 


La diferencia que marcan SIEP y PIDE es ABISMAL y deja bien patente la indecorosa cobardía de otras organizaciones sindicales; CSI-F, CCOO, USTEA y UGT, principalmente. Mientras la indecente decisión de los mayoritarios beneficiaba solo a las personas que recurrían y no resolvía nada al resto ni cambiaba nada --esto es, no tenía efectos erga omnes--, el decidido gesto de SIEP y PIDE sí que pone en solfa la normativa nacional y representa un firme avance hacia el definitivo reconocimiento del tiempo de servicio de interino a efectos de su baremación como antigüedad en el Cuerpo.


Otro  Concurso Es Posible (y si no es el siguiente será el próximo)